Entre Barbijos y Controles del precios

Foto: Carlos Lopez Victorel

Mientras que el municipio se prepara para enfrentar el pico de la pandemia y atravesando un momento en que el numero de casos sospechosos baja o se mantiene, aun se espera el famoso pico que pondrá a prueba la capacidad del sistema de salud municipal.

El presidente de la nación ha trasladado a los intendentes la responsabilidad del control de precios en sus municipios, una tarea que no le corresponde pues los municipios no tienen poder de policia sobre los comerciantes por temas de precios. Un municipio puede accionar sobre el comercio local y todo caso multar y clausura, solo en caso de faltas a las ordenanzas o temas relacionados a la salubridad. El intendente municipal declaro en FmMundo que » Estamos controlando los precios, a través del sector de la juventud, quienes concurren a los comercios y certifican que estén de acuerdo a los precios que estipula la secretaria de comercio, pero mas que eso no podemos hacer, no esta en mi clausurar ningún comercio, solo pretendemos convencer a través de la sugerencia o el dialogo». Lo cierto es que no es el supermercadista ni el almacenero el que tiene la culpa muchas veces de los abusos. En la mayoría de los casos dependen de cadenas mayoristas que a su vez dependen de los grandes formadores de precios, que no son mas que un resultado de la concentración económica permitida y promovida por décadas. Ademas el hecho del mismo aislamiento, le impide al vecino «buscar un mejor precio» al estar obligado a comprar en un «negocio de cercanías» . Es por eso que el control de precios es una custion bastante impracticable.

Por otra parte, se ve muchos vecinos por la calle usando barbijos. Esto ha creado una polémica enorme entre los que lo usan y los que dicen que no es necesario. Ya hay provincias y municipios que le imponen a los vecinos el uso del «tapaboca». Esta medida tiene su lógica, si pensamos que el 80% de los infectados pasaran por la misma sin síntomas, pero siendo altamente contagiosos, Mas allá de que una persona esta medianamente a salvo si mantiene la «distancia social» de 1,5 mts, lo único que previene efectivamente de una infección es el lavado de manos. es por eso que muchos científicos creen que el uso de tapabocas el da a la persona una sensación de «falsa seguridad» que ocasiona que olvide o deseche la práctica del lavado de manos, algo absolutamente esencial para estar verdaderamente a salvo.