Emilia Costanzo/Es triste que se nos arruine el ultimo año del secundario

Emilia Costanzo es presidenta del centro de estudiantes del colegio Nuestra Señora de Lujan y está en el último año de su ciclo secundario. El centro ha ideado una forma de ayudar a los chicos que están en los años anteriores y de esto hablamos con ella en el Canal 2 de Gol Cable. 

¿Emilia contame como es la “red de apoyo escolar”? 

Desde el centro de estudiantes empezamos notar que no estábamos acostumbrados a esto de las clases con zoom o por mail y nos quedábamos colgados a la hora de entregar trabajos, entonces ideamos esta red para apoyar sobre todo a los más chicos que recién están empezando el secundario. 

¿Estos chicos son los que más sufren esta situación? 

Si claro, todo comienzo es complicado y si pensamos en el paso de la primaria a la secundaria mucho más. Por eso estamos tratando de ayudar a estos chicos. 

¿Y cómo fue la respuesta de los chicos? 

Fue buena, antes y durante de hacer esto hablamos con los directivos para ver si se podía hacer algo más relajado, porque la verdad estábamos muy saturados, después empezaron a cambiar las cosas y todo fue mucho mejor y tanto directivos como los padres se sumaron a colaborar. 

¿Vos estas en el último año, por egresar que le pasa a un chico en tu condición con esta situación de la cuarentena? 

Al principio nos sentíamos como si ¿justo a nosotros nos viene a pasar? Pero luego entendimos que todo nos pega por distintos lados y entonces fue como aceptar que se nos arruino el año y empezar a pensar en que podemos hacer para tratar de llevarlo de lo mejor posible y tratar de verlo con otros ojos 

¿El otro día me decía una profesora que los chicos estaban tristes, es verdad? 

Si claro, es que nosotros nos comunicamos por las plataformas, pero estamos perdiendo nuestro último año sin la escuela sin poder intercambiar con los compañeros. 

¿Vos desde chiquita estarás acostumbrada a la tecnología, pero estudiar así sería distinto? 

Al principio nos costó, nadie quería levantarse temprano. Pero después nos fuimos acostumbrando a cumplir horarios normales en las clases de zoom.