Mercedes / Insólito – inhuman a vecinos sin avisarle a los familiares

Un hecho ocurrido en la ciudad de Mercedes tiene a toda la población conmocionada. Un informe del sitio Dato Posta, puso al descubierto un hecho aberrante ocurrido la semana pasada en la vecina ciudad, por temor al covi-19 enterraron a personas sin avisarle a sus familiares. Asi publico el medio colega la información «A nuestra redacción llegó una información el día sábado 13 de junio, que el municipio había sepultado un cuerpo sin vida de una persona de apellido Luna. Había estado en observación y aislado, pero sin diagnóstico confirmado en la Clínica Nueva Cruz Azul. Pudimos saber, que lo habían enterrado. Las dudas surgían de por qué el entierro, cuando el protocolo indica que el cuerpo debería ser cremado. Sin embargo, el cuerpo fue trasladado con todo el protocolo activado, en bolsa, en una ambulancia de la Municipalidad de Mercedes. Hicimos algunas consultas, y todas las fuentes nos aseguraron que los resultados habían dado negativo. «No hay nada raro» en medio de varias explicaciones, nos aseguraron. Horas más tarde, falleció en la Clínica Nueva Cruz Azul el «Pampa» Ballesteros, hombre grande ya, de 87 años. Muy querido por todo el ambiente deportivo. Tuvimos la misma información de lo que había sucedido con el cuerpo del hombre fallecido de apellido Luna. Nunca apareció el obituario. Nuestros cronistas se pusieron en contacto con uno de sus hijos, «Pepe», que nos confirmó que habían existido muchas irregularidades, sobre todo, con el manejo que se hizo con el cuerpo de su padre ya sin vida.»

El relato que el hijo del Sr Ballesteros le hizo al Dato Posta, es verdaderamente estremecedor » «A mi viejo lo interno al mediodía del domingo 14, lo llevo con problemas cardíacos. Le hacen el hisopado porque era un paciente de riesgo. Tenía una flebitis en el brazo derecho, que quizás le provocó un poco de fiebre o algo en la garganta. Pero lo que a él lo afectaba, era que su corazón no bombeaba bien y eso hizo que se venga abajo. Además, estaba con otros tratamientos por pólipos. Cuando el médico me da el diagnóstico, me asegura que al hisopado se lo hacían por la prevención del protocolo, pero que seguro iba a ser negativo. lo atienden, me da el pronóstico y me dicen que lo iban a internar porque corría riesgo ya que estaba bastante descompensado. Me hacen esperar dos horas afuera por protocolo y me piden que mientras tanto vaya a firmar los papeles en la mesa de entrada. Me mandan a mi casa. Más tarde me llaman por teléfono avisándome que lo pasan a Terapia Intensiva. Vuelvo a la Clínica rápidamente y me explican que lo habían pasado por su problema de corazón.

«El día 15 a la mañana, me llaman avisándome del fallecimiento de mi papá. Nos resignamos, sabíamos que el corazón del viejo ya no daba más. Entonces me cruzo a Casa Silva para hacer todos los trámites del fallecimiento. Me dicen que me quede tranquilo, que ellos se encargarían y que publicarían el aviso de su fallecimiento. Más tarde me llaman de la funeraria a decirme que no le querían entregar e cuerpo por los resultados de Covid-19 que le habían hecho, y que tardaba entre 24 y 48 horas,» narró tristemente.

Con su hablar pausado, Ballesteros recuerda que «vuelvo a la Clínica a reclamar por qué no le entregaban el cuerpo a la cochería si no era covid-19. Me dijeron que no, porque no lo iban a entregar hasta que no estén los resultados. Me pelotearon todo el día. Al día siguiente, ya martes 16, un allegado me avisa que estaban sacando cuerpos de la Clínica, y que me vaya a fijar que no sea mi viejo. Eran las 16 horas, y salgo corriendo para la Clínica a reclamar nuevamente el cuerpo de mi viejo. Las chicas que estaban ahí, no me querían informar nada. ¿Pero por qué? Porque habían sacado el cuerpo a las 10 de la mañana en la ambulancia del hospital y ya me lo habían enterrado en el cementerio y sin esperar el resultado del covid-19. Los resultados del covid-19 los tuve ayer, miércoles 17, y dieron negativo.

«Estaba en la Clínica yo, me llama «Mamón» diciéndome que vaya al cementerio que el cuerpo de papá estaba allá. Casi me muero, imaginate, soy el hijo. Paso por Casa Silva, le comento a Silva que me iba al cementerio porque me viejo ya estaba enterrado allá, pero le avisé para que le hagan el servicio. Fui al cementerio y al llegar, mi viejo estaba enterrado con dos bolsas, una de ellas sin identificación porque los chicos del cementerio no sabían a quién había llevado, ni a quién habían enterrado. Al lado de mi viejo había dos cadáveres más, que seguramente, les pasó lo mismo que a mi viejo, y ya estaban haciendo otra fosa más, para enterrar otro cuerpo más, Enloquecí, lo quería sacar a mi viejo de ahí con las manos. Ernesto hablaba con los pibes para sacarlo. Se comunica con Juani Ustarroz, que le confirma que no tenía coronavirus. Más bronca me dio. Ni a un perro se lo tira así, de la forma como tiraron a mi viejo. Mi desconfianza era por cómo es todo ésto. Trajeron tres, los tiraron ahí. Los chicos del cementerio no sabían ni cuál era cada uno. Pero uno de los pibes, si sabía. Me dijo: quedate tranquilo, yo sé que éste es tu viejo. Le respondí que todo lo que él quiera,¿pero cuándo lo sacamos de acá? Yo lo quiero poner en un cajón y en un nicho que ya había conseguido sabiendo del estado de papá,«

El hijo de Ballesteros le siguió relatando a DATOPOSTA la verdadera pelicula de terror que le toco vivir «Al otro día a las 8 de la mañana -ayer martes-, concurro al cementerio y ya lo estaban desenterrando para que yo no lo vea, o porque le habían dado la orden que lo saquen rápido porque se pudría todo. Observo. Mi viejo estaba en dos bolsas de nylon. A la segunda la abrí. Quería estar seguro que era mi viejo. Imagináte lo que fue. Descubrir a tu viejo envuelto en bolsas de nylon. No suelo pasar por estas cosas. Encima debo ser más fuerte que nunca, contener a mi familia, mi mamá destrozada, mi hermano destrozado, mi tío destrozado… Esas cosas me hacen muy mal. Encima tener que abrir las bolsas para ver si era mi viejo».

«Lo saco del pozo en el que lo habían puesto. Lo ponemos en un ataúd, lo trasladamos hasta la capilla, y ahí quisieron ponerle la tapa. Los frené y les pedí unas tijeras para abrir las bolsas. Yo sé que mi viejo no tiene covid y además quiero saber si es él. Me decían que me quede tranquilo que con seguridad era él. Les dije que no me importaba, que abran las bolsas. Cortan la primera, y en la segunda estaba rotulada con el apellido Ballesteros. Al abrir la segunda bolsa, se encuentran con las sábanas de la Clínica. Mi viejo estaba envuelto con las sábanas como un matambre. Tenía hasta las sondas puestas. Los protocolos los mandaron a la mierda. Se fueron a la mierda«

El director de la Clínica Cruz Azul de Mercedes dio su version de la situacion en una nota dada a una radio de Mercedes y que DatoPosta levanto » Los hechos son varios a tener en cuenta. El primero, que es lo que tiene que entender la comunidad, que justamente el señor Ballesteros, de 87 años, con muchas morbilidades, entre ellas un problema cardíaco serio, son los pacientes más vulnerables, y por eso cuando ingresan con una placa y un tomografía bajo sospecha, más allá de la insuficiencia cardíaca de un neumonía grave, uno lo tiene que tomar como sospechoso. Y esos pacientes se hisopan porque nosotros nos regimos por los protocolos que salen de la nación y de la provincia. A partir de ahí, obviamente que se genera un grado de angustia, de ansiedad y de nerviosismo en la familia. No estamos ajenos a la evidencia de la enfermedad de su familiar. Están aislados y por lo tanto, no hay posibilidades de visitas, ni tiene posibilidades  de hablar cara con el médico tratante, ni de vivir la situación. Los informes se dan vía telefónica. Y eso genera mucha angustia”, narró el facultativo. “En segundo lugar, al ser un caso sospechoso. Hasta no tener el resultado de ser confirmado o descartado, se cataloga como sospechoso. El paciente fallece en la Clínica, ingresó en muy mal estado general. Más allá de la sospecha de neumonía grave y covid-19, con insuficiencia y bloqueo cardíaco, fallece. Le avisamos telefónicamente al familiar que había fallecido. De ahí en adelante, se le comunica al familiar para que concurra a la Cochería funeraria de confianza para comenzar el trámite del  entierro del familiar. Al ser un caso sospechoso, las Cocherías no retiran el cadáver, sino que lo retira directamente la Municipalidad. Nos comunicamos con la Cochería, nos comunicamos con la Municipalidad y el cadáver fue retirado de la Clínica por el servicio que brinda la Municipalidad ante un óbito de un caso sospechoso. No era un caso confirmado ni descartado al momento de haber retirado el cadáver de la Clínica. De ahí en adelante, la gestiones que se realizan a través de la Municipalidad y de la Cochería, la verdad es que es un desconocimiento de la institución Clínica Nueva Cruz Azul. No sabemos bien qué informe se le da al familiar, ni qué tipo de entierro se le da. Si se le avisa al familiar. Si el familiar tiene la posibilidad de concurrir al entierro o a la cremación. Eso es ajeno a la institución. Nosotros ese tema, no lo manejamos”, aseguró.  “acá hay dos hechos fudamentales. primero, al ser un caso sospechoso, y ante la situación, en general, estamos acostumbrados a un velatorio que no se puede realizar. Por ser sospechoso, y por estar en cuarentena. Segundo, al principio, los casos sospechosos había que cremarlos, ahora, aparentemente por lo que me informan, se pueden poner en tierra. Como sucedieron los hechos luego, nosotros como institución Clínica Nueva Cruz Azul, no lo sabemos. Nosotros entregamos el cadáver. Quienes tienen experiencia son las Cocherías, porque son los que preparan el cadáver. Desconocemos qué se hace. Nosotros no tenemos absolutamente nada que ver desde que el paciente fallece en adelante. Nos pueden criticar o no cuando el paciente está vivo y nosotros lo tenemos que asistir. Pero una vez que fallece, a eso no lo manejamos. Entregamos el cadáver a quién corresponda, según el protocolo que nos dicte la Nación, Provincia y el Municipio, se van a tener que poner de acuerdo entre ellos, para que la familia no tenga ningún tipo de duda”.“La institución, vuelvo a repetir, una vez que hay un óbito, la Cochería retira el cadáver habitualmente. Pero en esta situación, una vez que se retira el cadáver desde la Clínica, desconozco. Yo no sé si va a crematorio o a tierra. Nadie me informa, porque no tiene por qué informarme lo que harán y yo tampoco tengo que informarle al familiar si lo llevan al Cementerio o al Crematorio. No lo manejo”

Fuente Datoposta.com