Pandemia / El peligro de comprar comida en las redes y la competencia desleal

Uno de las cuestiones más comentadas en esta pandemia, es el aumento sostenido de vecinos que venden comida por las redes sociales, pizzas, empanadas, carne asada, sushi, ravioles, y tartas están al orden del dia. Sin dudas hay muchos vecinos que ante la crisis encontraron en esta modalidad, la forma de paliar problemas económicos graves que están amenazando a las familias gilenses. Más allá de la ayuda proporcionada por el MODO COMUNIDAD, que está claro que no alcanza para contrarrestar la terrible crisi económica desatada desde marzo pasado.

Sin embargo esta practica que podemos justificar en base a un montón de cosas, es muy difícil certificar la calidad de los alimentos que consumimos. Desde los organismos de Bromatologia de muchos distritos, se advierte el peligro que conlleva el consumirlos. La calidad de los productos y los métodos de conservación, la limpieza de las cocinas y la idoneidad de las personas que los, son todas cuestiones que les ponen un simbolo de interrogacion a todo esto.No es que esté prohibido vender alimentos o comidas por las redes, al contrario es un buen canal de ventas, pero las normas que rigen fuera de la virtualidad tambien rigen en estos ámbitos virtuales. Las mismas autorizaciones fitosanitarias, los mismos permisos y registros administrativos son exigidos a los que venden por internet y a quienes no.

Otra cuestión es la competencia desleal que provocan, si bien es entendible la necesidad de la gente, no es por menos cierto que estas prácticas le provocan a quienes venden sus productos como obligan las leyes un perjuicio enorme. Un emprendedor gastronómico del rubro pizzas le comento a este medio » Me aumentaron casi todos los costos en especial la materia prima, pero no puedo aumentar los precios porque es imposible competir con los que venden por las redes, no pagan alquiler, no pagan impuestos es imposible competir con eso» . Sin embargo este problema no se centra solamente en la comida, tambien han aparecido vecinos que venden por ejemplo productos de kiosco o golosinas, otra cuestión que golpea a los comercios que se dedican a esta rama, un comerciante del rubro le comentó a Noticias GIlenses » Esta situacion nos esta perjudicando, publican «combos» de golosinas con precios que son imposibles de sostener, acá tenemos gastos fijos desde la luz y el gas hasta los impuestos y nadie controla nada».

El tema de los controles municipales, son otro tema. Las autoridades competente serían la oficina de comercio y la de bromatología. La justificación esgrimida es que es muy difícil comprobar fácticamente el comercio ilegal de estos productos, cuestión que tendría cierto rasgo de verdad pero, la situacion de peligro y de desigualdad comercial es evidente y ni desde el municipio y mucho menos del concejo deliberante, en donde el tema no fue abarcado aún, han provocado reacción alguna. Una fuente confiable le contó a este medio que hubo algunas quejas aisladas y la respuesta de la autoridad de control municipal (la oficina de comercio) fue » mientras dure todo este tema de la pandemia, no podemos hacer nada», sinceramente algo incomprensible