El endeudamiento de los hogares se consolidó como uno de los problemas más complejos de la economía actual. El último informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) reflejó un incremento notable en las deudas que las familias mantienen con las entidades financieras del país, un fenómeno que ya abarca tanto a la banca tradicional como a las llamadas fintech o billeteras virtuales.
Para analizar este escenario, Gol Cable Noticias consultó al abogado local Leandro Giacobone, quien trazó un panorama preocupante sobre las causas y consecuencias de esta tendencia.
El peligro de la falta de análisis
«Hay un crecimiento sostenido en el endeudamiento, con un aumento cercano al 13% en el último año», advirtió Giacobone. El profesional explicó que esta problemática suele trascender tarde en el ámbito jurídico: «Aunque las consultas legales aún no se dispararon, el número es preocupante. Demuestra una falta de educación financiera muy importante, sobre todo en los jóvenes, un sector que no analiza ningún parámetro técnico a la hora de tomar un crédito».
El abogado hizo hincapié en un punto crítico: la mayoría de los usuarios no se detiene a calcular cuánto costará finalmente el dinero obtenido. «El único análisis que prevalece en el consumidor es la relación directa entre el valor de la cuota y el préstamo solicitado».
Acoso financiero y nuevas estrategias de cobro
Giacobone también alertó sobre el drástico cambio en el comportamiento de las entidades financieras para recuperar los fondos. «Hoy los bancos aplican una política de cobranza muy agresiva. Han llegado al punto de llamar a los entornos de los deudores, tengan o no una relación económica con la deuda».Para ilustrar la gravedad de la situación, el letrado citó un caso reciente de su estudio: «Me tocó asistir a una señora a cuyo entorno comenzaron a enviarle mensajes de intimación. Lo más grave es que el destinatario de esos textos del estudio jurídico era un menor de edad».
El apuro como enemigo y el desafío de la estabilidad
Según el análisis del abogado, la urgencia económica nubla la capacidad de evaluación de los tomadores de crédito. «Los bancos ofrecen financiación constante. Las personas, en el apuro y la desesperación por resolver un problema inmediato, solo valoran si la cuota entra en su ingreso mensual, sin prestar atención al Costo Financiero Total (CFT)», subrayó. Finalmente, Giacobone apuntó a un factor cultural y contextual que agrava la situación actual. «Nadie nos educó para vivir en un contexto sin inflación o con desaceleración de precios. Esto, sumado a salarios que corren muy de atrás, genera un combo sumamente peligroso para la economía hogareña», concluyó.

