
Este fin de semana se llevaron a cabo los corsos en nuestra localidad, desde hace ya muchos años se realizan en un sector de la avenida Scully y también desde hace dos años, la organización se deja en manos de una empresa que se dedica a este tipo de eventos. Si bien en los corsos todo parecido desarrollarse normalmente, en su primera jornada se vivió un momento violento con una pelea en la vía pública. Algo parecido paso al día siguiente en la segunda noche. En la tercera y ultima todo fue con normalidad o al menos no se informaron, sin embargo en la noche del domingo la policía debió disponer de una docena de efectivos para controlar el evento a lo que se sumo media docena de guardias de seguridad.
Nada se compara a los graves hechos ocurridos en el corso de Mercedes, donde en la noche del sábado un joven fue asesinado de dos tiros, luego de una feroz pelea entre vecinos de un barrio. Los corsos, siempre fueron una fiesta para la familia sobre todo disfrutada por los más pequeños, sin embargo, la escalada de violencia social obliga a repensar la conveniencia de su organización o en su defecto la forma de control de los hechos de violencia, que evidentemente se están dando.
