
Dentro de sesenta días, se cumplirá un año del ultimo aumento que recibieron los empleados municipales de San Andrés de Giles. De esta manera medido en termino de la velocidad de la inflación el empleado ha perdido en ese periodo de tiempo, salario municipal ha perdido un 19,4 hasta diciembre del año pasado. La situación de los municipales gilenses no escapa a lo que ocurre en casi toda la provincia. Esa situación se agrava en el caso de los jubilados municipales, que ven atadas sus jubilaciones a los aumentos que los trabajadores activos reciben.
Se escuchan frecuentemente opiniones que se basan en que el problema radica en que el municipio tiene “empleado de más”. Este análisis no es correcto, la ciudad se ha ampliado y además hay que tener en cuenta que San Andrés de Giles no cuenta con muchas fuentes de trabajo. Este panorama no es casualidad, durante mucho tiempo el establishment económico se opuso a la llegada de industrias a San Andrés de Giles, con la excusa de que en el hipotético caso que cerraran sus puertas “dejarían mucha gente por trabajo”. Solo con recordar el caso de la fallida llegada de la fabrica de Ferrero Rocher (instalada finalmente en Exaltación de la Cruz) es un buen ejemplo de eso.
Quizás lo más sorprendente en toda esta situación es la pasividad de los trabajadores y sus sindicatos, no existe en la actualidad ningún reclamo por ajustes del salario por parte de los trabajadores y mucho menos de sus representantes sindicales. Consultado un representante sindical sobre la situación del salario le dijo a este medio “los compañeros no nos han planteado nada en relación a los salarios, pero se nota que la intensidad del trabajo ha bajado”.
