
Como se informó en su oportunidad, el intendente Miguel Gesualdi se encuentra legalmente impedido de presentarse a una nueva reelección. La Ley Orgánica de las Municipalidades especifica que quienes hayan reemplazado a un intendente, concejal, consejero escolar, diputado o senador por más de 700 días verán computado ese intervalo como un período completo. Gesualdi reemplazó a Carlos Puglielli el 6 de diciembre de 2021 y completó su mandato luego de que el entonces jefe comunal fuera electo diputado provincial y solicitara licencia hasta el final del término. Posteriormente, Gesualdi fue electo en las urnas y actualmente cumple el mandato que finaliza el 10 de diciembre de 2027. Sin embargo, los días que suplantó a Puglielli suman exactamente 704. Al computarse ese reemplazo como un primer período formal, el actual mandatario acumula dos mandatos consecutivos, lo que lo excluye de la próxima contienda electoral.
El gobernador Axel Kicillof prometió en reiteradas ocasiones a los ochenta intendentes que se encuentran en esta misma situación que modificaría la ley para habilitar las reelecciones indefinidas. No obstante, dicha promesa aún no se ha motorizado y la preocupación en los municipios va en aumento.
Según informó hoy la revista La Tecla, el propio espacio político de Gesualdi, liderado por Sergio Massa, se opone firmemente a modificar la normativa que ellos mismos impulsaron en su momento. En la misma línea se expresó el PRO de la Provincia de Buenos Aires a través de un comunicado reciente en redes sociales: “Desde el PRO de la Provincia de Buenos Aires queremos ser claros: no vamos a apoyar ninguna iniciativa que busque habilitar la reelección indefinida de los intendentes bonaerenses”.
Por el lado del radicalismo, el panorama es idéntico. El presidente del partido en la provincia, Emiliano Balbín, desmintió categóricamente cualquier tipo de acuerdo: “Ante las versiones periodísticas que vinculan a la Unión Cívica Radical bonaerense con una negociación para habilitar las reelecciones indefinidas de los intendentes, quiero ser categórico: no existe ninguna negociación de esta conducción partidaria en ese sentido”.
Esta falta de aval político inquieta cada vez más a los ochenta alcaldes bonaerenses que se quedan sin la opción de renovar sus mandatos, entre los que se incluye el jefe comunal de nuestro partido. Lo más preocupante para este sector es que, si bien todavía queda un largo recorrido hacia los próximos comicios, no se vislumbra una solución legislativa en el futuro cercano.