Historias de cuarentena / Parir en Pandemia

En el fin de semana un hilo de Twitter de Marino Heller revolucionó las redes sociales. El primero de ellos decía a pura ironía: «Bueno, en cuarentena, antes de la semana 38, un día antes del cumpleaños de Emilia Y EN CASA nació la irresponsable de Martina Heller».

Y narraba en primera persona la historia de un padre sobre un parto en casa no planificado. Una historia que tiene un final feliz, ya que madre e hija pudieron trasladarse a una clínica minutos después del nacimiento y se recuperan sin complicaciones; y que como dijimos al comienzo, no tardó en volverse viral.bY continuó: «Resulta que yo estaba plácidamente viendo Los Sopranos y a las 0.22 @Fatinoriega me dijo que estaba teniendo unas contracciones un poco fuertes».

Primero pensaban que era parte de las contracciones normales del último trimestre, que son notorias varias semanas antes del parto pero que no necesariamente avisan que hay que correr al hospital. Pero una aplicación para medir las contracciones dio el alerta de que el parto estaba por desencadenarse.

A la 1,52 AM finalmente nació Martina, en las manos de su papá y con las indicaciones a la distancia de la partera. «Yo quería saber si respiraba, si estaba bien. Por suerte a los pocos segundos se puso a llorar. Paula nos felicitó y dijo que llamemos a emergencias».

Con la ambulancia ya en camino llegó la flamante abuela para cuidar a la hija mayor del matrimonio que, vale decir, no se despertó en ningún momento del repentino nacimiento de su hermana menor. Martina pesó poco más de tres kilos y su estado de salud, al igual que el de su mamá, era impecable cuando llegaron a la clínica e iniciaron los trámites de rigor, ya con la parte más difícil del trabajo hecha.

Con la ambulancia ya en camino llegó la flamante abuela para cuidar a la hija mayor del matrimonio que, vale decir, no se despertó en ningún momento del repentino nacimiento de su hermana menor. Martina pesó poco más de tres kilos y su estado de salud, al igual que el de su mamá, era impecable cuando llegaron a la clínica e iniciaron los trámites de rigor, ya con la parte más difícil del trabajo hecha.