
La sesión de anoche en el Honorable Concejo Deliberante, dejó expuestas las profundas diferencias que atraviesan al peronismo local. Los tres concejales kirchneristas, Baracco, Constantino y Sosa Acha, pegaron el faltazo con un objetivo claro: vaciar el recinto y no avalar la aprobación de un polémico loteo ubicado en la localidad de Cucullu.
Si bien las discrepancias formales no trascendieron de manera oficial, las versiones en off confirman que la relación dentro del oficialismo atraviesa su peor momento. Durante las horas previas a la sesión, se sucedieron reuniones contrarreloj para destrabar el conflicto. El Departamento Ejecutivo presionó con insistencia para obtener la aprobación del emprendimiento inmobiliario, pero el kirchnerismo optó por ausentarse de la votación por motivos que aún se mantienen bajo estricto hermetismo.
A pesar de que el oficialismo contaba con los votos necesarios para aprobar el dictamen, el bloque del PRO ejecutó una sorpresiva estrategia legislativa: abandonó el recinto para dejar la sesión sin quórum y obligar a continuar el debate en comisiones, descolocando a la presidencia y a los ediles oficialistas presentes. Esta maniobra opositora no contó con el respaldo de La Libertad Avanza, espacio del que se sospecha acompañaría la iniciativa del Ejecutivo.La jornada de ayer dejó en evidencia una fractura —resta ver si momentánea o definitiva— entre el kirchnerismo y el Frente Renovador.
